Una vez que
el gusano ha recuperado
la fuente infectada,
se ejecuta en el nuevo
equipo y descarga
el código del
gusano en el directorio
del sistema, y además
crea dos claves en
el registro de Windows,
de forma tal que el
gusano se cargue en
el inicio del ordenador.
Posteriormente se
crea un servidor FTP
en el sistema, que
escuchará en
el puerto 33333 y
volvía a repetirse
todo el proceso.
Para intentar protegerse
de los programas antivirus
(si el antivirus no
era proactivo) los
gusanos Win32/Zotob
sobrescribían
el archivo que contiene
la lista de servidores.
De esa forma, el archivo
de servidores pasa
a contener direcciones
IP consideradas incorrectas
para la mayoría
de los sitios antivirus
(127.0.0.1) .
Esto significa que
una vez que el gusano
se encontrara activo,
el equipo no podría
descargar más
actualizaciones para
dicha aplicación
antivirus.
De la misma forma,
el gusano también
bloqueaba otros sitios
comerciales.
El acto final de los
gusanos era abrir
una puerta trasera
en el equipo (backdoor).
Esta puerta contactaba
un canal IRC (Internet
Relay Chat) permitiéndole
a un usuario remoto
utilizar el equipo
para sus propósitos,
por ejemplo, abrir
archivos ejecutables,
reiniciar el ordenador,
brindar servicios
FTP, etc.
Las listas de esos equipos
comprometidos a menudo
se comercializan a
delincuentes que las
utilizan para realizar
actividades fraudulentas
tales como ataques
Phishing,
envío de correo
no solicitado (Spam)
e incluso para alojamiento
de sitios del tipo
Warez con contenido
de programas fraudulentos.
A pesar del hecho que
solamente ciertos
tipos de equipos (sistemas
Windows 2000) fueran
vulnerables al ataque,
este gusano tuvo su
repercusión.
Esto demuestra dos
aspectos: uno es que
existen muchos sistemas
antiguos en funcionamiento
que no todo el mundo
puede actualizar.
Desafortunadamente,
esto muestra también
que todavía
existe mucha falta
de conocimiento acerca
de cómo proteger
sistemas: un simple
cortafuegos personal
ejecutándose
en el sistema hubiera
significado la imposibilidad
del gusano de infectar.
En un entorno corporativo,
el cortafuegos de
la empresa hubiera
sido suficiente para
brindar esta protección.
Cuando programas maliciosos
explotan las vulnerabilidades
de esta forma, el
tiempo de reacción
de las compañías
antivirus es un factor
muy importante, porque
el gusano está
completamente automatizado,
y de esa forma puede
difundirse muy rápidamente,
localizando e infectando
sistemas vulnerables
ininterrumpidamente.
Esto puede reducir
de manera significativa
el tiempo que una
compañía
antivirus tiene para
responder a la amenaza.
En el caso de Win32/Zotob,
una vez que había
ocurrido la infección,
desactivaba de manera
efectiva el antivirus
al evitar futuras
actualizaciones.
Por consiguiente,
el tiempo ideal para
evitar el ataque era
antes de que este
ocurriera.
Idealmente, los sistemas
podrían contar
con una mejor protección
si tuvieran cortafuegos
o programas similares,
pero esto no es siempre
un “antídoto”
ya que muchas veces
los sistemas requieren
poseer ciertos puertos
abiertos y si se descubre
una vulnerabilidad
que pueda utilizar
ese puerto, un cortafuegos
no lo detendrá.
A menudo, el programa
antivirus es la última
línea de defensa,
motivo por el cual
es tan crítico
que sea proactivo.
Esperar una actualización
puede incrementar
en gran medida el
riesgo de infección,
una situación
por lo general costosa
y nunca bienvenida.
Las defensas proactivas
tales como la tecnología
ThreatSense ®
exclusiva de ESET,
permiten cerrar esa
ventana de vulnerabilidad,
lo que evita nuevas
amenazas sin tener
que saber específicamente
de qué se tratan,
ya que incluso sistemas
vulnerables a exploits
(agujeros de seguridad
en el sistema) fueron
protegidos con NOD32
de los gusanos Win32/Zotob.
En la siguiente tabla
pueden verse los tiempos
de detección
de diferentes compañías,
y en algunos casos,
existe más
de un día de
diferencia entre esos
tiempos que las compañías
necesitaron para detectar
estos gusanos.
¡Quizás
no sea sorprendente
que los gusanos como
Win32/Zotob todavía
se las arreglen para
encontrar sistemas
vulnerables! |