Hoy en día
el Spyware (o software espía) es uno de los tipos de
código malicioso (Malware) de mayor difusión, y tiene una elevada
incidencia en la actividad de los profesionales y usuarios hogareños.
Las estadísticas
demuestran que actualmente existen más versiones distintas de programas
espía conocidos que de virus.
La diferencia reside en el hecho que los virus
estuvieron presentes en el mundo informático durante los últimos
veinte años,
mientras que el Spyware es una amenaza reciente, de no más de dos o tres
años
de antigüedad.
Inicialmente el Spyware nació como
un conjunto de aplicaciones incluidas junto a las aplicaciones gratuitas, con
el objetivo de obtener información sobre la actividad del usuario en su
ordenador, a fin de poder determinar su perfil de navegación e intereses.
Esto tiene mucho valor para las compañías dedicadas al mercadeo
en Internet, ya que gracias a esta información pueden confeccionar bases
de datos que les permiten conocer fehacientemente qué es lo que puede
interesarle a cada usuario o perfil en particular.
Pero como toda amenaza informática el Spyware evolucionó y
ya no sólo se instala junto con aplicaciones distribuidas libremente,
sino que utiliza otros métodos para llegar hasta los ordenadores de los
usuarios.
Uno de estos métodos se basa en utilizar páginas de Internet
que intentan aprovechar vulnerabilidades en los navegadores de los usuarios.
Cuando un usuario navega por ciertos sitios Web, es posible que un programa espía
intente instalarse en su equipo, explotando algún agujero de seguridad
conocido.
Además, los programas espía incrementaron sus funcionalidades hasta
convertirse en algo más que aplicaciones ocultas que procuran obtener
información:
hoy intentan interactuar con el usuario a través de barras de herramientas
en el navegador, por ejemplo.
De esta manera pueden saber qué es lo que
está haciendo el usuario en ese momento y están en condiciones
de agregar “contenido” a las páginas visitadas, ya sea resaltando
textos de las mismas (palabras claves asociadas a productos que pagan por participar
en estas “estrategias de mercadeo ”) o abriendo ventanas emergentes
(Popups) con publicidad.
Por nombrar un ejemplo, hay un tipo de Spyware que apareció hace
tiempo y aún sigue funcionando bajo distintos nombres y formas; se trata
de un programa espía que intenta detectar ciertas palabras claves en las
páginas
que el usuario visita y modificarlas dinámicamente para incluir enlaces
a sitios de venta.
Si por ejemplo encuentra que el usuario está leyendo
una página en la que se nombra una tarjeta de crédito específica,
resalta el nombre de la misma y agrega un enlace hacia un sitio donde el usuario
pueda suscribirse a dicha tarjeta.
Antivirus nueva era
El Spyware se está convirtiendo en una amenaza importante para el funcionamiento
normal de los equipos hogareñas y las redes corporativas.
Distintas estadísticas
evidencian que un alto porcentaje de equipos está infectado por este
tipo de código malicioso, y en la mayoría de los casos sin saberlo.
Uno de los problemas que genera el Spyware, además de la clara invasión
a la privacidad, es la degradación de las redes informáticas, debido
a la constante comunicación que mantienen con el exterior.
En el mundo se están llevando adelante iniciativas legislativas, sobre
todo en Estados Unidos y Europa, para poder enfrentar a las empresas que están
detrás de la creación constante de este tipo de código malicioso.
Además existen numerosos programas y aplicaciones que protegen a los
usuarios de los programas espía y su “primo”, el Adware.
Dado
que no hay diferencia en los métodos necesarios para detectar y eliminar
los programas espía
y otros tipos de código malicioso, es importante contar con una aplicación
capaz de enfrentarlos a todos.
Así las cosas, en nuestros días los antivirus se están
convirtiendo en herramientas anti-código malicioso, dado que están
incorporando funciones para detectar todo tipo de programas potencialmente dañinos,
y no sólo
virus informáticos.
Entre estas funciones se encuentra la detección
de Spyware y Adware.
De esta manera hoy un antivirus brinda una protección global, sin necesidad
de contar con productos adicionales para detectar y eliminar las nuevas amenazas.
Recientemente, los laboratorios West Coast lanzaron una nueva certificación
Checkmark, especialmente diseñada para verificar el rendimiento de las
herramientas contra los programas espía.
Este tipo de certificaciones permite
saber a ciencia cierta si la herramienta evaluada se compromete con la detección
del Spyware, y si es capaz de brindar una protección completa.
Hasta ahora
sólo cuatro compañías lograron certificar sus productos:
ESET con su herramienta NOD32 fue la segunda en obtener este aval.
La tendencia demuestra que la propagación de los programas espía sigue
en franco ascenso, debido al interés comercial que hay detrás de
ellos.
Por lo tanto es necesario que lo tengamos en cuenta a la hora de elegir una aplicación
que proteja nuestro equipamiento informático. |