El problema comenzó hace más de quince
años, en 1989, con un paquete que era distribuido por correo
postal a las empresas farmacéuticas.
El mismo contenía un disquete con un programa que, simulando
brindar información sobre SIDA, evaluaba ciertas condiciones
en el equipo afectado.
Cuando las mismas eran favorables a la infección, procedía
a cifrar el contenido completo del disco duro y exigía un
pago por parte de la víctima, para obtener la clave de cifrado.
El programa en cuestión se llamó AIDS.
Más tarde, en 1996, Adam Young y Son Moti Yung desarrollaron
un concepto teórico, según el cual un virus podía
utilizar la criptografía pública para cifrar la información
del usuario.
El estudio de esta nueva modalidad teórica de virus fue
bautizado como Criptovirología, y desde entonces había
sido una disciplina utilizada únicamente en laboratorios.
Pero, como se sabe, cualquier concepto puede ser aprovechado
para causar daño, y en este caso se usó una parte
del mismo, agregando aquel componente del virus AIDS, de extorsión
a los usuarios con el fin de obtener dinero ilegalmente, lo cual
es el objetivo último de los actuales desarrolladores de
programas maliciosos.
Así, surge el concepto de RansomWare, compuesto
por la palabra que en inglés equivale a rescate (Ransom),
o pago exigido para devolver la libertad a una persona secuestrada
o restituir un objeto robado, y la que se traduce como programa
informático (Ware, como apócope de Software).
Podemos entonces definir este concepto como el secuestro de archivos
de un usuario, con el fin de obtener un rescate en dinero por su
devolución.
Esta nueva modalidad de virus se ha originado por primera vez
en mayo de 2005, con PGPCoder, y ha aparecido
de nuevo con CryZip, recientemente descubierto.
La modalidad de operación es la siguiente: el código
infecta el ordenador del usuario por los medios normalmente utilizados
por cualquier aplicación maliciosa, y procede a cifrar los
documentos, generalmente de ofimática, que encuentre en
el sistema, eliminando la información original y dejando
en cambio un archivo de texto, que contiene las instrucciones
para recuperarlos.
En los casos mencionados el rescate exigido era un depósito
en una cuenta bancaria, determinada por el creador del código
malicioso.
Una vez que el dinero es depositado, el agresor entrega al usuario
una clave para descifrar los archivos perdidos.
Hasta ahora, por ser los primeros y menos desarrollados especímenes,
se han utilizado métodos sencillos de cifrado, fácilmente
reversibles, lo cual permitió a los especialistas encontrar
su clave y evitar que los usuarios pierdan su dinero.
Además, el modo de utilización de cuentas bancarias
aún no se ha perfeccionado, lo que permite rastrearlas de
forma relativamente sencilla.
Es fácil imaginar que, cuando estos métodos estén
más desarrollados, ocurrirá lo inevitable: las
técnicas de cifrado utilizadas se aproximarán al
modelo de Young-Yung, utilizando la criptografía simétrica
fuerte, o incluso la criptografía asimétrica, lo
cual hará imposible el descifrado de los archivos.
Es el momento de preguntarse: ¿existe una solución
contra este nuevo tipo de ataques?
Por el momento, la respuesta es afirmativa, tratándose
de los ataques sencillos, sin criptografía avanzada, que
se han verificado hasta ahora.
Pero, como ya se ha dicho, es inevitable que este sistema de
secuestro se perfeccione y tienda a la Criptovirología y
a la Cleptografía, definida esta última como el
conjunto de técnicas para hurtar información de modo
subrepticio.
Cuando esto suceda, la respuesta a la pregunta planteada será un
rotundo no, y entonces sólo tendremos dos posibilidades:
realizar copias de seguridad de nuestros archivos, de forma periódica,
y contar con una defensa preactiva para nuestros sistemas, que
los proteja en todo momento de amenazas conocidas y desconocidas.
NOTAS:
La criptografía simétrica utiliza una clave que
permite cifrar y descifrar los archivos.
La criptografía pública o asimétrica hace
uso de dos claves: una pública y otra privada.
La información cifrada con una clave es descifrada con
la otra.
En nuestro caso, la información del usuario sería
cifrada con una clave pública del creador del virus, y únicamente
sería descifrada con otra clave privada, que sólo él
poseería, y que entregaría a quien pagara el rescate.
Para encontrar más información:
http://en.wikipedia.org/wiki/Ransomware
http://users.info.unicaen.fr/~enoel/pja/publications/mcck.pdf
http://www.cryptovirology.com/
http://www.enciclopediavirus.com/virus/vervirus.php?id=1980
http://www.lurhq.com/cryzip.html
http://en.wikipedia.org/wiki/AIDS_(trojan_horse)
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