Es
difícil de
concebir una época
donde los ordenadores
estaban disponibles
sólo para compañías
extremadamente grandes
o para instituciones
académicas,
las cuales podían
proporcionar vastos
espacios necesarios
para almacenar el
sistema y pagar el
pequeño ejercito
de personas necesarias
parar poder utilizarlo.
En los últimos
15 años, los
ordenadores de escritorio
se han vuelto un artefacto
más de la casa,
casi tan común
como un televisor,
y logrando un rendimiento
más alto que
aquellos ordenadores
que pusieron al primer
hombre en la luna.
En su totalidad, estos
sistemas se basaron
en la Unidad
de Proceso Central
(CPU, Central
Processing Unit,
también denominados
procesadores)
que son construidos
bajo la “arquitectura
de 32 bits”, refiriéndose
este dato a la cantidad
de bits (32) que pueden
procesar simultáneamente
y, siendo el término
"bit", una
simple unidad binaria
de información,
que puede ser 1 ó
0, que un procesador
puede ocupar en sus
registros (donde está
almacenada la información
con la que se está
trabajando).
Estas imposiciones
limitan la utilización
de la CPU, particularmente
en la cantidad de
memoria RAM
(Random Access
Memory o Memoria
de acceso aleatorio)
que el ordenador puede
tener, siendo en el
caso de los procesadores
de 32 bits, de 4 GB
(¡sigue siendo
mucho!).
También existen
algunas limitaciones
que causan que la
información
sea movida dentro
y fuera del procesador
frecuentemente, causando
bajo rendimiento,
y en algunos casos,
mayores errores.
Un procesador de 64
bits puede direccionar
más memoria
RAM (varios billones
de Gigabytes, lo cual
es ¡más
que suficiente para
los próximos
años!) y toma
ventaja del espacio
extra para obtener
mejoras en la velocidad
y en la precisión.
Varias fuentes están
prediciendo que los
ordenadores personales
de 64 bits serán
de uso común
el siguiente año
aproximadamente, y
Microsoft ya está
prediciendo que en
el 2005 la mayoría
de los servidores
fabricados, lo serán
de 64 bits.
Los ordenadores de 64
bits están
ganando un lugar rápidamente,
ya que los usuarios
están viendo
mejores rendimientos
en muchas aplicaciones
como la edición
de video, CAD, e incluso
en los juegos.
Muchas aplicaciones pueden
ser migradas o implementadas
sin ningún
esfuerzo en los sistemas
de 64 bits, ya que
los procesadores están
aptos para correr
con código
de 32 bits.
Sin embargo, hay algunas
aplicaciones, particularmente
controladores de dispositivos,
que son aquellos elementos
que hacen mucho del
trabajo pesado, como
el procesamiento de
las funcionalidades
de una tarjeta de
video o gráfica,
y otros programas,
que necesitan interactuar
directamente con el
Kernel (donde todas
las acciones importantes
del equipo suceden)
que necesitan ser
reprogramadas para
funcionar bajo sistemas
de 64 bits.
Y una de las más
importantes aplicaciones
son los exploradores
antivirus.
Un antivirus necesita
ser capaz de analizar
el sistema operativo
a bajo nivel, es decir,
debe poder analizar
cualquier elemento
desde sus bases y,
posteriormente, pasar
al siguiente nivel,
si es que el mismo
ha sido catalogado
como no infectado.
Debido a los cambios
en la forma que el
Kernel trabaja en
los sistemas de 64
bits, ninguno de los
sistemas antivirus
de 32 bits, se ejecutará
correctamente en sistemas
de 64 bits.
Lo sorpresivo de esto
es que no muchas empresas
desarrolladoras de
aplicaciones antivirus
han lanzado versiones
de sus productos para
que sean compatibles
con estos nuevos sistemas.
Esto abre oportunidades
para los creadores
de código malicioso
para que tomen ventaja
atacando a los sistemas
de 64 bits con sus
creaciones.
De hecho, ya fueron
lanzados uno o dos
virus específicamente
para sistemas de 64
bits.
Con el lanzamiento
general del Windows
XP para 64 bits de
Microsoft durante
mayo de este año,
el interés
de los usuarios comunes
y creadores de código
malicioso está
creciendo rápidamente,
incluso la adopción
de estos sistemas
supera a la seguridad
de los mismos.
Desde sus comienzos en
1992, ESET se ha mantenido
constantemente al
nivel de las últimas
tecnologías
y por arriba de las
últimas amenazas.
Gracias a la consecuente
calidad del antivirus
NOD32, ESET ha ganado
muchos premios y elogios
en la industria anti-malware,
y además, fue
la segunda marca en
lograr la certificación
CheckMark (http://www.westcoastlabs.com)
de detección
de programas espía
(Spyware),
mucho antes que las
más grandes
compañías
antivirus.
Manteniendo la tradición
de estar en la cima
de la ola, para asegurar
que el cliente estará
siempre protegido,
ESET lanzó
NOD32 para sistemas
de 64 bits.
Utilizando la misma
tecnología
proactiva ThreatSense,
la nueva versión
de NOD32 tiene todos
los mismos atributos,
velocidad y rendimiento
que la original de
32 bits, incluso siendo
lo suficientemente
inteligente para reconocer
sobre qué tipo
de sistema se está
instalando para que
el usuario no deba
preocuparse por elegir
la versión
correcta.
La cantidad de código
malicioso actualmente
reproduciéndose
en la red no muestra
señales de
descenso, según
el servicio estadístico
de VirusRadar.com.
Y aunque seguramente
pudiera darse una
disminución
en ciertos tipos de
códigos maliciosos,
esto no podrá
independizarse de
los sistemas de 64
bits.
Siendo casi seguro
que algunos se ejecutarán
sin problemas, y que
otros de los nuevos
códigos, tendrán
como objetivo prioritario
a los nuevos sistemas.
El Malware
es un problema que
ha estado afectando
a cada sistema operativo
que se ha usado, y
no hay razones para
sugerir que será
diferente con la plataforma
de 64 bits.
De hecho, cuando haya
disponibles más
de estos nuevos sistemas,
los creadores de código
malicioso tendrán
más razones
para tratar de obtener
beneficios de estos
sistemas que poseen
poco soporte antivirus.
Con NOD32 listo y
esperando, al menos
habrá algunas
aplicaciones de seguridad
que estarán
adelantándose
a estos problemas.
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