Segunda
y última parte
de la serie analizando
las amenazas informáticas
enfocadas contra las
entidades financieras.
En este artículo,
hablaremos sobre el
Phishing.
Distintos informes
advierten sobre el
crecimiento del Phishing,
una modalidad de estafa
que consiste en robar
datos de los usuarios
de Internet para su
uso con fines criminales.
En este artículo
Ignacio Sbampato,
vicepresidente para
Latinoamérica
de ESET, explica qué
es el Phishing
y cómo reconocerlo.
Y ofrece recomendaciones
para no caer en la
trampa.
Indudablemente el correo
electrónico
es uno de los medios
de comunicación
más utilizados
en la actualidad.
Sin embargo también
es usado para otros
fines, como el envío
de gusanos, el Spam
y el Phishing.
El Spam no es
más que el
envío de un
mensaje masivo con
fines netamente comerciales,
y si bien es muy molesto
para los usuarios
de Internet, no tiene
fines dañinos.
Pero el Phishing
sí los tiene.
Como se puede observar
en las noticias -por
ejemplo en el artículo
“Phishing
en alza”, de Andrew
Lee, publicado recientemente-,
esta amenaza está
creciendo. Según
Webopedia el termino
Phishing
comenzó a utilizarse
en 1996 por hackers
que robaban contraseñas
de la compañía
AOL. La expresión
indica que los estafadores
que están detrás
del Phishing
se encuentran “a la
pesca” (fish,
en inglés)
de usuarios desprevenidos
en el “mar” de Internet.
El hecho que el término
comience con "Ph"
en lugar de "F"
(como debería
ser en inglés),
se atribuye a la tendencia
de los hackers
a reemplazar la F
por Ph (como en el
término Phreak).
Esta es sólo
una de las explicaciones
que circulan sobre
el origen de la expresión:
de acuerdo a Wikipedia
en español,
también se
toma como la contracción
de Password Harvesting
Fishing (cosecha
y pesca de contraseñas).
El Phishing
consiste en un engaño
conformado por dos
elementos:
- Un mensaje de
correo electrónico
que simula provenir
de una entidad
reconocida.
- Una página
de Internet
con la misma
estética
de la entidad.
- Adicionalmente,
también
puede haber
un tercer elemento:
un troyano que
se descarga
desde la página
en cuestión.
Los criminales responsables
del Phishing
crean un mensaje de
correo electrónico
con el mismo estilo
que los de alguna
entidad bancaria,
financiera o sitio
de Internet reconocido.
En el mensaje incluyen
alguna dirección
Web que, aprovechando
distintos trucos,
se lee idéntica
a la verdadera, pero
que al pulsar en el
enlace lleva a una
página ficticia.
Cuando el usuario
visita la página,
se encuentra con que
tiene una estética
idéntica, o
muy similar, al sitio
de Internet de la
entidad real, lo cual
completa el engaño.
En los mensajes relacionados
con el Phishing,
normalmente se le
dice al usuario que
debe renovar los datos
asociados a su cuenta
bancaria porque, por
ejemplo, se perdieron
por algún problema,
y que es necesario
que ingrese en el
sitio, a través
del enlace en el mensaje,
para completarlos.
El usuario engañado
seguirá el
enlace hacia la página
falseada, ingresará
sus datos y de esta
manera los criminales
tendrán acceso
a la información.
Utilizando estos datos
los criminales podrán
acceder a sus cuentas
bancarias, tarjetas
de crédito,
etc., y hacer cualquier
operación con
ellas.
Actualmente los mensajes
de Phishing
afectan a grandes
bancos y entidades
internacionales (como
el Citibank, VISA,
Paypal), así
como a instituciones
locales, (como el
banco CajaMadrid,
de España,
por nombrar uno de
los ejemplos más
recientes).
Muchos usuarios caen
en estos engaños
porque suponen que
el mensaje de correo
y el sitio de Internet
realmente pertenecen
a la entidad cuya
imagen está
siendo utilizada por
los criminales.
¿Qué
hay que hacer entonces
para evitar ser víctima
del Phishing?
Lo importante es no pulsar
en los enlaces de
los mensajes recibidos.
Los bancos y entidades
financieras no tienen
como política
enviar mensajes de
correo electrónico
solicitando al cliente
que reingrese los
datos en la Web, por
lo que si se recibe
un mensaje como éste,
es altamente probable
que se trate de un
engaño.
Si cree que el mensaje
puede ser válido,
no pulse en el enlace
incluido.
En cambio abra su
navegador e ingrese
normalmente al sitio
Web de su banco o
de la entidad financiera
nombrada.
De esa manera, evitará
ser redireccionado
a un sitio falso y
podrá comprobar
la veracidad de la
información
recibida.
Además de esta
forma manual de evitar
el Phishing,
también es
importante contar
con una herramienta
capaz de detectarlo
en forma automática:
un antivirus completo,
por ejemplo, debe
detectar este tipo
de amenaza, dado que
en muchos casos puede
esconder un troyano.
NOD32 es capaz de detectar
mensajes de Phishing
y eliminarlos directamente
antes que lleguen
a la casilla del usuario.
De esta manera, además
de la prevención
manual, el usuario
dispone de otra línea
de defensa contra
este tipo de estafas
en línea.
Engaños de esta
clase pueden ser evitados
si, en lugar de tomar
la ruta fácil
(pulsar en el enlace),
nos detenemos a pensar
si lo que estamos
recibiendo es veraz
o no.
Como siempre, los
criminales intentarán
aprovechar todos los
métodos posibles,
y si no nos mantenemos
alertas podemos convertirnos
fácilmente
en sus víctimas.
Fuente: http://www.enciclopediavirus.com/noticias/verNoticia.php?id=539
Adaptación:
Ontinet.com, S.L. |