Muchas
de
las
revisiones
anuales
son
publicadas
al
final
de
cada
año.
Aunque
esto
puede
ser
interesante
con
fines
educativos,
no
nos
dice
demasiado;
sin
embargo,
puede
evocar
algunos
recuerdos,
placenteros
o
no,
y
presentarnos
material
interesante
para
examinar
y
debatir
a
aquellos
que
trabajamos
en
el
tema.
El
Malware
(Software
Malicioso)
tiene
corta
vida,
al
menos
en
cuanto
a
la
importancia
que
pueda
tener
como
noticia
(por
supuesto,
puede
llevar
mucho
más
tiempo
hasta
que
desaparezca).
El
período
de
tiempo
más
importante
es
aquel
entre
que
el
nuevo
malware
aparece
y
los
software
antivirus
y
anti-malware
son
capaces
de
detectarlo
y
eliminarlo.
Después
de
eso,
no
hay
mucho
más
que
hacer,
y
pasamos
al
siguiente
evento.
Como
resultado,
lo
más
importante
que
una
revisión
anual
de
malware
muestra
es
una
idea
de
las
tendencias
de
ese
año.
¿Se
identificó
alguna
nueva
tendencia?
¿Cuáles
fueron
las
sorpresas?
¿Qué
tipos
de
ataque
declinaron?
¿Cuáles
aumentaron?
¿Qué
tipos
de
malware
tuvieron
éxito?
Las
respuestas
a
esas
preguntas
nos
darán
una
lista
de
desafíos
que
el
mundo
anti-malware
enfrentarán
en
el
próximo
año.
Esto
nos
ayudaría
a
identificar
lo
que
será
más
probable
que
ocurra
en
el
futuro,
y
realizar
algunas
predicciones
acerca
del
tipo
de
estrategias
de
defensa
que
serán
importantes.
Así
que,
para
evitar
que
este
artículo
sea
de
mero
interés
académico,
revisaremos
el
próximo
año,
y
al
final
de
éste,
podremos
ver
qué
tan
exactas
han
sido
estas
predicciones.
El
malware
basado
en
email
está
aquí
para
quedarse
Los
virus
que
utilizan
el
correo
electrónico
son
tan
frecuentes
como
siempre,
y
mientras
que
el
2004
fue
dominado
por
tres
familias
de
gusanos
–
Netsky,
Bagle
y
Mydoom
-,
hubo
otros
gusanos
de
importancia,
como
las
familias
Zafi
y
Sober.
Es
poco
probable
que
esta
tendencia
tenga
una
baja
significante
durante
el
2005,
o
que
otras
amenazas
alcancen
los
niveles
de
reproducción
de
estos
gusanos.
Sin
ninguna
duda,
uno
puede
decir
que
el
malware
basado
en
correo
electrónico
está
aquí
para
quedarse,
hasta
que
el
correo
electrónico
en
sí
sea
reemplazado
por
otro
método
de
intercambio
de
información
más
robusto
y
menos
vulnerable.
Lo
que
es
probable
es
que
haya
un
incremento
en
la
explotación
criminal
del
malware.
Tanto
las
familias
de
gusanos
Bagle
como
Mydoom
han
sido
vinculadas
a
actividades
criminales.
Las
primeras
variantes
del
Mydoom
realizaban
ataques
de
denegación
de
servicios
(DoS)
contra
sitios
de
internet
de
alto
perfil,
mientras
que
las
últimas
incluían
keyloggers
(interceptores
de
pulsaciones
de
teclas),
muchas
veces
usados
por
criminales
para
obtener
fraudulentamente
información
importante
como
contraseñas
o
detalles
de
bancos
y
tarjetas
de
crédito.
Algunas
variantes
del
Bagle
incluyen
un
Backdoor
(troyano
de
puerta
trasera)
que
es
capaz
de
crear
un
retransmisor
de
spam
(mensajes
publicitarios
no
solicitados)
en
el
ordenador
infectado
(aunque
en
algunas
versiones,
errores
en
el
código
no
permitían
que
esta
funcionalidad
se
desempeñara
correctamente).
La
necesidad
de
la
velocidad
Una
característica
particular
del
malware
basado
en
correo
electrónico
es
que
puede
reproducirse
extremadamente
rápido
–
en
la
primer
hora
o
más
desde
la
aparición
de
un
gusano,
éste
puede
reproducirse
lo
suficiente
como
para
causar
una
epidemia
global
que
cueste
millones
de
dólares
o
euros.
Esto
lleva
a
una
segunda
predicción:
aquellos
productos
antivirus
que
no
tengan
alguna
forma
de
detección
heurística
avanzada,
para
detectar
las
nuevas
amenazas
sin
necesidad
de
actualizaciones
de
firmas,
declinarán
en
popularidad.
La
heurística
es
aún
una
tecnología
no
demasiado
explotada,
con
grandes
diferencias
entre
los
productos
que
la
utilizan
en
términos
de
los
objetos
que
cada
uno
puede
detectar
heurísticamente.
El
desafío
para
muchos
de
los
productos
tradicionales
basados
en
firmas
será
incluir
una
tecnología
de
detección
heurística
en
su
producto,
y
para
las
compañías
que
ya
la
tienen,
será
mejorar
sus
tasas
de
detección
y
educar
a
los
usuarios
en
los
beneficios
de
esta
tecnología.
Sin
técnicas
heurísticas
avanzadas,
la
situación
actual
de
gusanos
de
correo
electrónico
es
poco
probable
que
mejore
significativamente,
ya
que
el
tiempo
que
lleva
actualizar
un
antivirus
para
detectar
un
nuevo
virus
sigue
siendo
lo
suficientemente
largo
para
que
el
nuevo
malware
alcance
niveles
epidémicos.
Malware
distribuido
por
el
navegador
Desde
que
el
primer
virus
apareció
hace
algo
más
de
20
años,
han
sido
creados
alrededor
de
100,000
nuevos
virus,
y
solo
cerca
de
3,000
o
4,000
de
ellos
han
estado
activos
e
infectado
usuarios
realmente.
En
los
últimos
dos
o
tres
años,
el
fenómeno
conocido
como
Spyware
(programas
espía)
ha
crecido
de
un
par
de
cientos
de
objetos
hasta
cientos
de
miles
de
ellos,
superando
ampliamente
el
número
de
virus
conocidos.
El
Spyware,
que
puede
ser
clasificado
bajo
el
paraguas
de
los
Troyanos
(programa
con
código
dañino
oculto
dentro
de
datos
aparentemente
inofensivo),
es
una
epidemia
global
que,
hasta
ahora,
no
muestra
signos
de
disminuir,
o
de
estar
siendo
combatida
con
efectividad.
Hasta
el
momento
no
hay
soluciones
realmente
completas
contra
el
problema
del
Spyware,
y
parece
probable
que
las
compañías
dedicadas
a
la
industria
de
los
antivirus
son
los
que
están
mejor
posicionados
para
proveer
una
solución
que
combata
la
avalancha
de
código
malicioso
que
está
actualmente
inundando
Internet.
El
desafío
para
las
compañías
antivirus
será
proporcionar
una
respuesta
al
aumento
de
malware
que
es
distribuido
a
través
del
navegador
de
Internet,
esperando
ver
un
incremento
en
el
número
de
productos
que
incluirá
tanto
detección
de
Spyware,
como
análisis
automático
del
tráfico
de
Internet,
para
que
las
páginas
de
Internet
sean
analizadas
mientras
se
visualizan.
El
auge
de
los
“bots”
El
año
2004
se
caracterizó
por
un
incremento
en
los
llamados
“bots”
(diminutivo
para
robots),
convirtiéndose
en
la
mayor
parte
de
las
detecciones
incluidas
en
las
actualizaciones
regulares
de
firmas
de
los
antivirus.
Los
bots,
normalmente
distribuidos
a
través
de
sitios
de
Internet
–
algunas
veces
vinculados
a
mensajes
de
Spam,
otras
a
descargas
de
virus,
contenidos
en
Spyware,
entre
otras
cosas
–
suelen
estár
vinculados
a
actividades
criminales,
particularmente
a
aquellas
que
tratan
de
obtener
detalles
bancarios
fraudulentamente.
Contrariamente
a
la
concepción
popular,
la
razón
para
el
robo
de
detalles
bancarios
no
es
la
suplantación
de
identidad
(una
amenaza
muchas
veces
sobrevaluada),
sino
la
explotación
rápida
de
cuentas
bancarias
para
obtener
dinero.
Montar
un
robo
de
identidad
es
algo
costoso,
consumiendo
mucho
tiempo,
y
tiene
un
alto
riesgo
de
fallo.
Por
otro
lado,
un
ataque
a
través
de
un
troyano
es
de
relativo
bajo
costo,
bajo
riesgo
y
mayor
seguridad
para
el
criminal.
Hubo
un
tiempo
en
que
era
muy
fácil
ver
las
distinciones
entre
los
distintos
tipos
de
malware,
pudiendo
decidir
si
un
código
malicioso
era
un
virus
o
un
gusano,
o
un
troyano.
Hoy
en
día
es
cada
vez
más
difícil
hacer
estas
distinciones
–
demasiado
malware
usa
métodos
múltiples
para
distribuirse,
y
no
es
común
que
caigan
en
una
sola
de
las
típicas
categorías
de
virus
–
pero
una
cosa
es
segura,
para
el
usuario
es
todo
lo
mismo:
algo
indeseable
y
que
le
trae
problemas.
Mientras
que
hay
varias
razones
técnicas
por
las
que
es
más
fácil
clasificar
el
malware
capaz
de
replicarse
(como
los
virus
y
gusanos)
como
malicioso,
es
difícil
para
las
compañías
antivirus
ser
demasiado
estrictos
en
las
definiciones
de
software
malicioso,
por
lo
que
veremos
cada
vez
más
y
más
productos
capaces
de
detectar
todos
los
tipos
de
troyanos,
incluyendo
Spyware,
bots
y
Keyloggers.
Esto
puede
causar
algunos
“ataques
cardíacos”
(y
provocar
largas
discusiones)
entre
los
investigadores
antivirus,
pero
es
una
progresión
inevitable,
y
para
el
final
del
año
2005,
es
fácil
de
predecir
que
la
mayoría
de
los
exploradores
antivirus
incluirán
algún
tipo
de
detección
para
todos
estos
tipos
de
malware.
Un
inevitable
resultado
de
la
categorización
del
nuevo
malware
será
el
aumento
de
juicios
legales
contra
las
compañías
antivirus.
Los
desarrolladores
de
Spyware
argumentarán
normalmente
que
sus
productos
son
legítimos,
y
que
el
usuario
ha
aceptado
algún
tipo
de
licencia
para
instalar
el
software.
Ataques
de
Phishing
Otro
ataque
popular
en
el
2004,
con
la
intención
de
obtener
dinero
en
forma
simple
y
rápida,
han
sido
los
ataques
de
“Phishing”
(técnica
delictual
para
la
suplantación
de
identidad
especialmente
de
sitios
de
Internet).
El
Phishing
normalmente
comienza
con
un
mensaje
de
Spam
aparentando
haber
sido
originado
de
un
banco
legitimo
(y
algunas
veces
por
un
sitio
importante
como
Paypal
o
eBay),
pidiéndole
a
los
usuarios
que
introduzcan
sus
datos
de
cuenta
para
una
auditoria
de
seguridad
o
alguna
otra
excusa.
Pulsando
en
los
enlaces
incluidos
en
el
mensaje,
el
receptor
del
mensaje
será
dirigido
a
un
sitio
de
Internet
que,
en
muchos
casos,
lucirá
exactamente
igual
que
el
sitio
original
de
la
organización.
De
acuerdo
a
Gartnet
Group,
en
el
año
2004
hubo
una
explosión
de
Phishing,
reportando
que
más
de
1.7
millones
de
adultos
pueden
haber
sido
víctimas
de
esos
ataques.
Con
tal
tasa
de
éxito,
es
probable
que
el
Phishing
sea
una
actividad
importante
en
el
año
2005,
y
que
este
tipo
de
ataques
sean
cada
vez
más
sofisticados
mientras
que
los
responsables
de
estos
engaños
estén
un
paso
delante
de
bancos
y
autoridades.
Spam
El
Spam,
actualmente
en
más
del
70%
de
los
mensajes
de
correo
electrónico,
es
otra
área
que
ha
explotado
completamente
durante
los
últimos
años.
Una
ley
anti-spam
enviada
al
Congreso
de
los
Estados
Unidos
el
1ero.
de
Enero
del
2004
ha
fallado
completamente
en
lograr
algún
impacto
en
la
cantidad
de
spam
que
es
enviado
diariamente.
Muchos
negocios
han
sido
forzados
a
implementar
algún
tipo
de
solución
anti-spam,
y
mientras
que
existen
diferencias
técnicas
entre
la
detección
de
spam
y
la
de
malware,
los
dos
pueden
lógicamente
analizarse
en
conjunto.
Grandes
compañías
antivirus
compraron
a
pequeñas
empresas
para
adquirir
su
tecnología
anti-spam.
Hasta
ahora,
las
soluciones
anti-spam
se
han
basado
en
los
servidores
de
correo
electrónico,
pero
las
estaciones
de
trabajo
y
ordenadores
de
escritorio
son
lógicamente
otro
lugar
para
implementar
medidas
contra
el
spam
(ciertamente,
esto
es
más
útil
para
los
usuarios
particulares),
y
aún
no
existen
demasiadas
soluciones
en
esa
área.
Parece
ser
que
combinar
técnicas
antivirus
con
técnicas
anti-spam
en
los
exploradores
de
ordenadores
de
escritorio
puede
ser
una
solución
importante
para
los
usuarios
finales,
ya
que
muchos
buenos
productos
antivirus
revisan
el
correo
electrónico
cuando
es
descargado
en
la
bandeja
de
entrada.
Es
lógico
esperar
que
más
soluciones
anti-spam
serán
ofrecidas
por
más
y
más
fabricantes
de
antivirus
durante
el
2005.
La
manía
del
malware
móvil
Los
teléfonos
móviles
se
han
vuelto
omnipresentes,
es
casi
imposible
evitarlos
y,
con
la
marcha
del
tiempo
y
la
tecnología,
cada
vez
se
vuelven
más
avanzados,
con
mayor
funcionalidad.
El
2004
fue
testigo
de
la
llegada
del
primer
malware
que
fue
capaz
de
explotar
teléfonos
móviles.
Para
el
popular
sistema
operativo
Symbian,
el
virus
Cabir,
que
se
reproducía
a
través
de
Bluetooth,
y
para
las
PocketPC,
el
virus
Duts,
aunque
por
el
momento
no
son
más
que
interesantes
pruebas
de
concepto.
La
tendencia
en
mejorar
la
funcionalidad
es
lo
que
seguramente
proporcionará
una
base
sólida
para
el
incremento
del
malware
en
este
tipo
de
dispositivos.
Mientras
que
la
amenaza
es
hoy
en
día
más
imaginaria
que
real,
la
dominante
tecnología
móvil
la
hace
un
objetivo
interesante
para
los
escritores
de
malware,
particularmente
para
aquellos
que
quieren
probar
nuevas
aguas.
En
el
2005
y
más
adelante,
habrá
un
incremento
en
el
malware
y
la
explotación
de
agujeros
de
seguridad
para
dispositivos
móviles,
por
tanto,
habrá
un
incremento
en
el
número
de
soluciones
anti-malware
disponibles
para
estas
plataformas.
Adiós
al
antiguo
perímetro
La
tendencia
más
clara,
y
una
que
seguramente
definirá
el
año
2005,
es
la
tendencia
hacia
un
mundo
cada
vez
más
interconectado
y
sin
límites.
Tiempo
atrás,
un
negocio
definía
su
perímetro
por
las
cuatro
paredes
del
edificio
desde
donde
operaba,
y
cualquier
ordenador
dentro
del
edificio
se
encontraba
dentro
del
perímetro,
y
todas
las
tecnologías
de
seguridad
–
cortafuegos/firewalls,
IDS,
IPS,
Proxies,
Gateways
de
correo
electrónico,
Antivirus,
Anti-Spam,
etc
–
se
enfocaban
en
proteger
aquello
que
quedaba
dentro
del
perímetro.
Hoy
los
dispositivos
de
muchos
negocios
tienen
algún
tipo
de
ordenador
dentro,
y
muchos
de
ellos
son
dispositivos
que
no
entran
en
el
alcance
de
un
anti-virus.
Por
ejemplo,
la
solución
Imagerunner
de
Canon,
que
brinda
soluciones
de
copiado
e
impresión
en
una
red,
ahora
incluye
un
software
anti-virus.
Existe
una
abrumadora
cantidad
de
ordenadores
personales,
PDA,
teléfonos
móviles,
dispositivos
inalámbricos,
satélites,
VPNs,
todos
vinculados
con
las
comunicaciones
del
negocio,
ampliando
los
limites
del
negocio
a
latitudes
que
la
tecnología
aún
no
está
preparada
para
mantener
seguras.
Hoy
en
día,
el
perímetro
del
negocio
es
el
usuario
descargando
sus
mensajes
de
correo
electrónico
desde
su
habitación
de
hotel
a
través
de
su
PDA
inalámbrica,
es
el
usuario
en
su
automóvil
en
la
estación
de
servicio
descargando
un
documento
interno,
es
la
persona
navegando
la
Web
a
través
de
su
red
inalámbrica
no
encriptada.
Cada
dispositivo
necesita
ahora
su
propia
defensa
perimetral,
las
redes
necesitan
soluciones
de
administración
que
brinden
control
y
visibilidad,
y
los
negocios
que
aún
tienen
la
antigua
mentalidad
de
perímetro
pueden
encontrarse
con
que
tienen
una
puerta
de
metal,
con
paredes
de
papel.
Autor:
Andrew
J.
Lee,
CTO
de
ESET
LLC.
Traducción:
EnciclopediaVirus.com
Adaptación:
Ontinet.com,
S.L.
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